jueves, 7 de octubre de 2010
Lee entre líneas
Cuando me toque recorrer el camino por el Dante marcho acompañado por Virgilio, no quiero verte en ninguno de los nueve círculos, estoy seguro que saludaré a mucha gente en ese recorrido y no sé si continúe hasta el final, pero lo único que podrá hacer que lo resista será recordar esos ojos que se convirtieron en mi Aleph.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

